miércoles, 24 de noviembre de 2010

CRÓNICA UNIQUINDÍO.

LA DROGADICCIÓN: ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE.
Escrito por: Aylin Stefany Rodríguez Vinasco.
Alumna de Comunicación social, Universidad del Quindío, 2010

MUCHOS HAN PENSADO QUE ESTE ES UN CAMINO SIN REGRESO PERO REALMENTE NO ES ASI.

La drogadicción fue el camino que transitó Jonathan desde los 13 años, hoy tiene 21 y está completamente recuperado.


La drogadicción es una situación en la que se ven envueltos diariamente miles de personas, especialmente los jóvenes que no tienen en muchas ocasiones un respaldo familiar y afectivo, o que simplemente tomaron la decisión incorrecta. Esta problemática se refleja en el testimonio de vida de algunos jóvenes que pasaron por un proceso muy complejo de oscuridad, para lograr salir y mantener un equilibrio en sus vidas, es el caso de Jonathan Sinisterra, joven de 21 años, miembro de la Fundación Fazenda Esperanza. En este lugar se encargan de acoger gratuitamente a estos jóvenes,  siempre y cuando tengan una verdadera conciencia y voluntad de querer cambiar, aprenden cómo vivir en comunidad y apoyarse para juntos sacar su proceso tanto colectivo como individual adelante. Esta institución se encuentra recién inaugurada en el municipio de Quimbaya, Colombia  y cuenta con el apoyo de la Gobernación, su sede principal está ubicada en el Brasil.

Jonathan Sinisterra tiene 21 años de edad, actualmente reside en la fundación fazenda esperanza ubicada en el municipio de Quimbaya Colombia. Habitaba en el municipio de Pereira, Colombia junto a su madre y hermanos hasta que se sumió en el vicio. Consumía desde los 13 años de edad cuando cursaba el grado séptimo, hasta que en una ocasión le ofrecieron la famosa probadita, hoy en día es un hombre de 21 años, alto, delgado y en su rostro refleja la dura vida que le tocó vivir, ahora tiene muchas ganas de salir adelante.
Así pues, en el año 2002, a la edad de 13 años motivado por un impulso de curiosidad y viéndose retado por sus compañeros de barrio, Jonathan tomó la mala decisión de consumir por primera ves marihuana. Empezó fumando de ves en cuando con mucha cautela para que en su casa no se enteraran. Pero las cosas se le salieron de las manos y pasó de la marihuana a la perica, el bazuco hasta que sin darse cuenta el vicio consumía su corta vida.

Es así, como día tras día acrecentaba su adicción y el sufrimiento que causaba a sus familiares. Llegado a este punto, donde su vicio era tan fuerte un mal día robó a su propia madre, porque no tenia con que comprar su vicio. Entonces, La madre viendo esta actitud de su hijo no tuvo más opción que prohibirle la entrada a la casa hasta que no controlara su situación, sin saber que así dejaba por completo a su pequeño en las garras de la calle.
En su estadía en las calles sufrió los peores días de su vida, se vio obligado a dormir en las calles y en primera instancia tuvo que pedir para medio comer y seguir sosteniendo su vicio. Como es natural, su aspecto físico se fue degradando y así mismo su vida social. Recuerda con gran nostalgia: “ lo mas duro para mi era ver como la gente pasaba por mi lado y ni siquiera se daba cuenta de que yo estaba allí, me tenían miedo y lo peor de todo era cuando me llamaban desechable, sentía que no existía para el mundo”.

Erikson, (2010) establece que la adolescencia es la etapa más difícil del ser humano, ya que es aquí donde hacen aparición una serie de dificultades y problemas como son el alcohol, los embarazos no deseados, las drogas en este caso e inclusive enfermedades mentales como la depresión y esquizofrenia. Dice: “Lo arriesgado es suponer que la desorganización del comportamiento es una parte normal y necesaria de la   adolescencia, pues dejaremos de reconocer a un joven con dificultades y también que ese joven necesita ayuda”. Estoy de acuerdo con el autor, porque a menudo vemos padres que no se preocupan de sus hijos adolescentes, supuestamente que porque el/ella ya sabe que hacer, además de que ya les han criado hasta donde ha sido posible. Creo que dar consejos no es suficiente, los padres de hoy deben estar mas alertas de sus hijos para evitarles y evitarse problemas tan crueles como lo es el de la drogadicción.
Fazenda, (2010)“Sin hacer uso de medicamento, nuestro método terapéutico recupera a los jóvenes a través de la convivencia,  el trabajo y  la práctica de las enseñanzas del Evangelio, la Fazenda de Esperanza con su modo de recuperación propone a los internos  el  nacimiento de un hombre nuevo que puede superar egoísmo y enfrentar los desafíos del día a día”. Yo creo, en realidad, que es muy importante mejorar las dificultades físicas, pero aun más importante es mejorar espiritualmente. Ya que, en mi opinión es un conjunto que se debe mantener en equilibrio. Es para resaltar el hecho de que en esta fundación no trabajan las adicciones con medicamentos como la metadona, que en mi concepto es una droga lícita, ya que su función es erradicar la adicción, a la heroína por ejemplo y controlar supuestamente el síndrome de abstinencia que produce, pero en realidad lo que hace es enviciar al paciente a este nuevo medicamento.

Gandhi, (2010) “Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio”. Según lo anterior, considero que la solución del mundo y sus defectos llega poco a poco, pero necesita de la unidad de todos como ha pasado en esta historia. No basta con compadecernos por las necesidades que reflejan las personas en dificultades, tenemos que armarnos de valor y poner nuestro grano de arena para su solución. No basta con querer hacer las cosas tenemos que idear y actuar en busca de un mundo mejor. Si todos nos preocupáramos positivamente por la vida de los otros, lograríamos ayudar a todo aquel que se encuentre en dificultades, para esperar que nos ayuden cuando seamos nosotros quienes estemos en dificultades.

Jonathan pasó 6 años de su vida viviendo en la calle, durante los cuales su vicio creció de una forma inimaginable, y junto con el las dificultades de mantenerlo. Las personas que pasaban por la calle ya no querían darle dinero porque ya se habían dado cuenta de su problema, es así como se ve obligado a robar en contadas ocasiones. Nos cuenta: “la peor droga que llegué a consumir, fue el H como se le conoce a la heroína en la calle, es una droga fatal, consume tu vida igual de rápido como tu te consumes tu dosis”.


Por otra parte, Jonathan empezaba a hacer conciencia respecto a su problema, el primer paso que dio para salir de este problema fue el 3 de Enero del 2008, cuando reconoció que necesitaba ayuda, y en cierto día se arrodilló en una de las frías calles de Pereira a pedirle perdón a Dios y a rogarle que pusiera en su camino una ayuda. Desde ese día entendió que Dios nunca nos deja solos y que nuestras suplicas no son en vano. Fue así como encontró la ayuda del padre Jorge quien le ayudó a salir adelante llevándolo a una fundación que recogía jóvenes drogadictos de la calle, ese sombrío mundo donde residió Jonathan durante 6 años de su vida.
En esta fundación ha vivido durante 2 años, conoció verdaderos amigos y más que esto hermanos del alma, quienes se acompañaron en este difícil proceso para  tratar de perseguir esos sueños que habían dejado atrás. El anhelo mas grande de Jonathan era recuperar su familia y pedirles perdón por el daño que les había ocasionado. Aunque su recuperación espiritual era difícil más lo era la física, era un proceso largo y doloroso, tan agotador que era apenas entendible la renuncia de muchos.
En esta fundación Jonathan y sus compañeros afrontaron con honor su tratamiento, pues en este lugar no recibieron jamás un medicamento, como los que se usan para tratar el síndrome de abstinencia, que se sufre cuando se es adicto a la heroína o el alcohol, donde se sufren calambres, vómitos, mareos, y una descompensación de todos los sistemas del cuerpo. Según lo dicho, Jonathan y sus compañeros sufrían estos síntomas, los calambres llegaban en las horas de la madrugada y sin reparo alguno entre ellos se masajeaban para ayudarse mutuamente. Las primeras noches eran de insomnio total y para hacer mas llevadera su interminable noche se contaban historias, chistes y compartían sus experiencias de la calle.
Quisiera insistir, en que hoy en día los jóvenes necesitamos mucha atención de parte de nuestros padres, que tengan mano dura sin necesidad de entrar en los terrenos de la violencia, necesitamos atención por que actualmente son muchas las problemáticas que se nos presentan, nos convertimos en esclavos del esnobismo y por esto empezamos a hacer cosas que sabemos que no están bien. Considero, Los padres no se deben conformar con las enseñanzas dadas a sus hijos, pienso que así se vuelvan cansones y rayen el disco como decimos los jóvenes, es necesario, que se preocupen, no deben ser sobreprotectores pero si deben estar al pendiente. Como se ha indicado, la drogadicción es un vicio del que pocos logran salir y hago la aclaración, no considero que la culpa sea de los padres, es solo que en ocasiones sin quererlo los padres se olvidan de sus hijos. Muchos padres creen que el hecho de darles cosas materiales a sus hijos, satisface ciertas necesidades que ellos no pueden, pero cuando no hay el debido acompañamiento, el joven busca llenar ese espacio en la calle y termina más vacio que nunca.

 
Tranquilizantes
inhalables
éxtasis
hongos
bazuco
anfetaminas
heroína
ácidos
2.4%
2.2%
2.2%
1.3%
1.2%
1.1.%
1.1%
0.7%


 
En esta tabla se recogen datos de jóvenes entre los 10 y 24 años, se realizo en el 2001. Observamos la recurrencia de los jóvenes respecto a algunas sustancias psicoactivas y alucinógenas.


En esta encuesta realizada en el 2001, se pueden apreciarlas ciudades con mayor consumo en sustancias ilegales. La encuesta se les realizo a jóvenes entre los 10 y 24 años.


Jonathan logró recuperarse a si mismo y a su familia, hoy por hoy esperan con ansiedad la visita de su hijo para compartir con él y recuperar el tiempo perdido. Esta completamente recuperado y el pasado miércoles 13 de octubre del 2010, recibió su grado en la fundación por haber cumplido a cabalidad con el programa de rehabilitación y reinserción social. Se encuentra haciendo parte de un proceso que ofrece la fundación de hacer misión donde después de ser rehabilitados los jóvenes deben dar testimonio de vida, es decir, contar su historia e incitar a los jóvenes que puedan estar en esta dificultas a seguir sus pasos y salir adelante. Su expectativa es seguir adelante con el proceso y recaudar dinero para lograr viajar al Brasil  a la sede principal de la fundación para continuar el proceso y convertirse en un orientador psicológico para prestar ayuda a quienes necesiten de él, así como un día él necesito de una mano amiga.

 
BIBLIOGRAFÍA:
1-       Erik, Erikson. Desarrollo social. En: http://html.rincondelvago.com/adolescencia_19.html . Extraído el 5 de octubre del 2010.

2-      Fazenda Esperanza. En: http:// www.fazendadelaesperanza.gov.co. Extraído el 5 de octubre del 2010.

3-      Gandhi, Mahatma. En: http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=197. Extraído el 5 de octubre del 2010.

4-      Estadísticas.En:http://www.mailxmail.com/curso-drogas-adolescentes/estadisticas-colombia-2-2. Extraído el 15 de septiembre del 2010.